EL MADRID DE LOS AUSTRIAS
Texto de Javier García LOS AUSTRIAS EN ESPAÑA1504 – 1700 JUANA I (1504-1555) FELIPE I (1504-1506) CARLOS I (1516-1556) FELIPE II (1556-1598) FELIPE III (1598-1621) FELIPE IV (1621-1665) CARLOS II (1665-1700)
HISTORIA
La más remota antigüedad de Madrid empezó, en la orilla derecha del Manzanares. Posteriormente, los sucesivos pobladores se asentaron sobre los altos de la margen izquierda, formados por los diferentes cauces afluentes del río, por ser un buen emplazamiento defensivo. En la segunda mitad del siglo IX el emir Mohamed I manda construir un “ribat” monasterio-fortaleza, que da origen a la fundación de Madrid. Además del buen emplazamiento defensivo es la facilidad para captar agua por lo que elige este emplazamiento. El nombre de Madrid (Maherit) deriva del árabe “mayra”, añadido el sufijo “it”, significa “agua que corre”que alude a la abundancia de aguas del subsuelo. Circunstancia decisiva para la historia fue el traslado, aparentemente no muy justificado, de la corte de Toledo a Madrid. Posteriormente durante un breve periodo de tiempo pasa la capitalidad a Valladolid, para volver definitivamente. Sin esta circunstancia Madrid, probablemente, sería una más de las ciudades de la meseta. En 1561, quizás por enfrentamientos con el poder eclesiástico que tenía su centro en Toledo, y con otros poderosos nobles, Felipe II decide trasladar la corte a Madrid.
PLAZA MAYOR (Plaza del Arrabal)
Aljibes contra incendios en el subsuelo, que por estar siempre vacíos no se pudieron impedir los tres incendios que ha tenido la plaza. El primero el 7-7-1631, durante tres días ardió el lado sur, muriendo abrasadas 12 o 13 personas y gran número de heridos. Se llevaron en procesión la Virgen de Atocha, la Almudena y la Soledad, además de muchas otras reliquias de iglesias y conventos incluso el cuerpo incorrupto de S. Isidro, se celebraron misas en los balcones para aplacar las llamas. Para sufragar la reconstrucción se impuso un impuesto a las tabernas, había más de 300 por más de 200 conventos e iglesias. De la prosperidad de dicho negocio da idea, que a pesar de que se fomentó la compra de vino de contrabando, la cantidad recaudada dio para la reconstrucción de la plaza, la construcción de la quinta y última muralla ya para sufragar la guerra contra Francia y Portugal. El 2-5-1621 Fue proclamado rey Felipe IV. El 21-10-1621 se ejecutó a D. Rodrigo Calderón, marques de Sieteiglesias, que se había hecho rico como protegido del Duque de Lerma, valido de Felipe III. Tras el acceso al trono de Felipe IV al hacerse el conde-duque de Olivares con el poder sirvió de chivo expiatorio. Su comportamiento entero y sosegado, le valió la admiración del pueblo y Quevedo le hizo un soneto. Además se hicieron algunos Autos de fe en 1624 dos y el 30-06-1680 el último. Innumerables corridas de toros y otros festejos. El segundo incendio el 20-8-1672 destruyó la casa de la Panadería, muriendo 24 inquilinos. La plaza como está actualmente es obra de Juan de Villanueva, tras el incendio del 16-08-1790 que destruyó un tercio de la misma. Ante la falta de agua, esta vez en lugar de misas y procesiones, acudieron los soldados de ingenieros que la mando del teniente general Fco. Sabatini (arquitecto de la Puerta de Alcalá) lograron atajar el incendio haciendo cortes en los edificios, reinaba Carlos IV. En el centro la estatua ecuestre de Felipe III, obra de Pedro Tacca.
REAL CARCEL DE CORTE - PALACIO DE SANTA CRUZReinando Felipe IV aumenta la población penal y se hace necesario ampliar la cárcel vieja. Comienza la construcción en 1629 y acaba en 1643, pero ya se habilitó en 1634. Sobre las puertas laterales se grabó “ Reinando la majestad de Felipe IV, año de 1634, con acuerdo del Consejo, se fabricó esta Cárcel de Corte para comodidad y seguridad de los presos” La distribución, igual que en la cárcel vieja. Los alcaldes y audiencias en las galerías altas. En las bajas a la derecha “Patio de los Escribanos” a la izquierda el reducto de los presos “Patio de los Calabozos”, la escalera a los calabozos subterráneos. El régimen interno, aunque detestable, en las cárceles de Europa era aún peor. Gran interés por la asistencia espiritual. Aunque oficialmente no había privilegios, “todos eran presos del rey”. En realidad eran bien conocidas las extorsiones a los alcaides, abogados, alguaciles, escribanos, magistrados, etc...La diferencia entre ricos y pobres era abismal, los indigentes a cargo del Ayuntamiento, carecían de todo: ropa, alimentos, medicinas, defensa... les socorrían con limosnas que se depositaban en dos cepos que había en las esquinas de la fachada principal. El jueves y viernes santos se les permitía asomarse a las rejas a ras de suelo, alargando una caña con el sombrero en la punta. Los condenados a la horca salían por una portezuela de la calle de Santo Tomás, donde les esperaban el Hermano Mayor y otros miembros de la Congregación de la Paz y la Caridad, para acompañarles al patíbulo, durante el recorrido les daban agua y vino, para calmar su sed. Se evitaba pasar cerca de iglesias y lugares de asilo. Los cadalsos se situaban en la Pl. Mayor, Pl. Cebada, Pl. Santa Cruz, Pta. Del Sol, Toledo o Cuesta de Santo Domingo. Los sentenciados podían conmutar la máxima pena por 10 años de galeras. Si entraban en batalla y se ganaba podían quedar libres. Ésta pena duró desde 1550 a 1803. La de tormento la abolió Fernando VII en 1814. El adulterio esta castigado por la ley. A la mujer adúltera se la desnudaba de cintura para arriba, se la emplumaba, paseándola por su barrio en un burro, al marido se le colocaban unos grandes cuernos de madera se le daba el paseo junto con su mujer y luego se le azotaba, por no haber tenido el suficiente cuidado de su mujer. Y os preguntareis, ¿Y al autor del hecho? Pues nada a fardar de puro macho. Aunque a algunos no les fue tan bien el 21-8-1622, al bajar de su carroza, en la que iba acompañado del marqués del Carpio, el gran poeta y don Juan irresistible, aquel cuyos “amores eran reales” don Juan de Tassis Peralta, conde de Villamediana, recibió una estocada que le atravesó el pecho, y que le lanzó cierto embozado. El conde falleció tendido en el zaguán del suntuoso palacio de Oñate, junto al infecto y tenebroso callejón de la Duda. Por supuesto no se detuvo al culpable.
LA COLEGIATA DE SAN ISIDRO (ANTES CATEDRAL) Doña Leonor Mascareñas, aya de Felipe II y del príncipe Carlos, les regala los terrenos a la Compañía de Jesús, que construyen una modesta iglesia. A la primera misa 25-1-1567 asisten Felipe II, el príncipe Carlos y don Juan de Austria. Junto a esta casa de la Compañía, nació un colegio. Al morir la emperatriz María, hermana de Felipe II, en 1603, dejó una fabulosa cantidad de dinero y bienes, para construir la nueva iglesia y todas las dependencias, imponiendo que le colegio debía llamarse Imperial. Comenzó la construcción en 1622 hasta 1664. Tras la expulsión de los jesuitas por Carlos III, en 1767. Se traslada el cuerpo “incorrupto” de San Isidro desde la parroquia de San Andrés y el de Sta. María de la Cabeza desde el oratorio del Ayuntamiento, dándosele el nombre del patrón de Madrid a la colegiata. De la donación de María de Austria, en el siglo XIX aún quedaban 4 millones de pesetas de las de entonces por gastar. De la antigua iglesia no queda casi nada, ya que sufrió varios incendios. Al colegio Imperial asistieron como alumnos Lope de Vega, Quevedo, Calderón y más recientemente Pío Baroja, Jacinto Benavente y Vicente Aleixandre.
PUERTA CERRADAEs ésta una de las zonas más antiguas. Había una puerta construida en la muralla cristiana del siglo XII modo defensivo (en forma de Z). En el periodo de los Austrias, quizás antes (1485) fue cerrada, al ser usada por los ladrones para atracar y matar a todo el que se atrevía a pasar por ella. Había una laguna que al desbordarse causaba desperfectos en la puerta, murallas y construcciones, por lo que terminó siendo derribada. En 1511, el Concejo construyó en el exterior del recinto amurallado, al sur de la puerta unas casas-tienda para herreros y cerrajeros, antes estaban en la Plaza Mayor y Santa Cruz, aunque se negaron en principio, tuvieron que aceptar al firmar la orden la reina Juana, en Valladolid en 1514, que alegaba los peligros del fuego y el estímulo de trabajar juntos y el beneficio para los consumidores al poder elegir entre los distintos productores. A pesar de las reducidas proporciones, la plaza fue el centro de una intensa actividad comercial, era una de las cinco de la Villa en que se efectuaba almoneda de cosas públicas, anunciada por pregonero y vendidas con intervención de escribano público. Entre sus establecimientos predominaron las tabernas y bodegones. Desde 1633 se autorizó a transportistas de vino de la Membrilla a vender aquí su mercancía en sus propios carros. En 1648, se inició la venta de pescado remojado y entre 1643-1686, se autorizó a los tenderos de la plaza a vender pólvora. También hubo una famosa pastelería. El agua tuvo gran importancia en esta zona, por la que corría el arroyo matriz, origen del nombre de la villa. A comienzos del siglo XVII, el Ayuntamiento decide alzar cuatro grandes fuentes para suministro de la villa en otras tantas plazas, siendo ésta una de las elegidas. Se le pidió el encargo a Gómez de Mora que no pudo realizarlo por lo que la hizo el toscano Rutilio Gaci, en 1618 planeó una monumental fuente de 16 caños en piedra berroqueña (granito) con jaspes, alabastros, así como o bronces sobredorados para los escudos del Rey y de la Villa, rematándola una imagen de Diana. Ello originó un nuevo comercio, los aguadores. En 1847, para cuatro caños en uso, había 144 autorizados. Las cavas, baja y alta. Eran la parte baja y alta del foso de la muralla. A pesar de la prohibición de construir en ellas, ya se ve el resultado. Siguen en su forma curva el antiguo trazado defensivo, han aparecido restos de la muralla en una de sus casas. Dada la importancia que Puerta Cerrada adquirió, como “estación término” de Madrid, al confluir la circulación procedente del Noroeste y Sur de la Península llegada por los puentes de Segovia y Toledo, mientras que la del Este entrará por la puerta de Guadalajara. Las Cavas serán el alojamiento favorito de los forasteros, existiendo aún hoy alguna de las muchas paradas de carruajes y fondas de la época. El rápido y descontrolado crecimiento de la villa, que provocó la llegada de la corte, ocasionó la falta de alojamientos adecuados para la multitud de personas que venían a buscar trabajo, o a efectuar gestiones, que debido a la burocracia, podían durar años. Las pocas posadas, además de caras, no daban abasto. Abundaban casas, que ilegalmente, ofrecían alojamiento y en muchos casos desvalijaban a sus incautos inquilinos. Los conventos que daban cobijo estaban desbordados y muchos “valientes” se atrevían a dormir en las calles, la mayoría por haberlo perdido todo. El Concejo fomento lo que se llamó “media con limpio”. Hasta que Felipe V prohibió la prostitución, en la zona abundaban las meretrices, distinguiéndose por diferentes marcas y vestimentas (pañuelos amarillos, luego vestidos del mismo color, por no llevar sombrero, las casas de citas tenían unas ramas como distintivo, etc)
CALLE DEL NUNCIO
Costanilla de San Pedro, “Casa de Javalquinto”, que perteneció a la familia de los Vargas y Sandoval, a los condes de Benavente y a los marqueses de Javalquinto y príncipes de Anglona. El punto central es el palacio de la familia Vargas, que perteneció a la esposa del valido don Rodrigo Calderón y que durante cuatro siglos ha servido de residencia a los nuncios apostólicos. Obra de Manuel Moradillo, hacia 1751. La iglesia de San Pedro el Viejo, la segunda más antigua de Madrid, ya era parroquia en 1194, su emplazamiento original estaba más cerca de Puerta Cerrada. Esta se atribuye su fundación, quizás sobre una mezquita, a Alfonso XI en acción de gracias por la toma de Algeciras (1345). Se supone que a mediados del siglo XIV fue construida la torre mudéjar. Tuvo una famosa campana de gran tamaño a la que se atribuían excepcionales poderes para alejar tempestades y nublados. Los labradores daban grandes limosnas al sacristán. Se quebró por 1565. El templo fue reconstruido a principios del siglo XVII. La travesía del Almendro, es la parte más antigua de la calle del Almendro. En el número 6 estuvo en el siglo XI, la de labor de Iván de Vargas, patrono de San Isidro. (Rodrigo de Vargas) Costanilla de San Pedro, “Casa de Javalquinto”, que perteneció a la familia de los Vargas y Sandoval, a los condes de Benavente y a los marqueses de Javalquinto y príncipes de Anglona.
SAN ANDRÉS, CASA DE IVAN DE VARGAS, CAPILLA DE SAN ISIDRO, PLAZA DE LA PAJA
PLAZA DE LA CRUZ VERDE
CALLE DEL SACRAMENTOProbablemente la primera y única calle del viejo Madrid que iba por terreno llano y tenía alguna extensión. Una de las calles más importantes de la época, aún hoy conserva varios palacios además de iglesias y conventos. En contraste con las calles cercanas en ésta solo había una casa de posadas, junto a la iglesia de San Justo. En ella tenían casa los apellidos de la mejor nobleza madrileña. A principios del XVII la denominaban “la calle que va de Santa María a Santiuste por donde solía pasar la procesión del Santísimo Sacramento y la que baja de las casas que labra el duque de Uceda al Estudio de la Villa” decidieron su ensanche, quizás por presiones del duque de Uceda. La influencia de duque era mucha, ya que las casas afectadas por el ensanche eran de importantes personajes. Palacio Arzobispal Siglo XVII cardenal infante don Luis de Borbón y el cardenal Lorenzana. Basílica Pontificia de San MiguelSe levanta sobre la antigua de San Justo la cuarta más antigua de la villa (a. d. 1158-1202) tenía torre mudéjar, fue derribada a finales del XVII, el 20-9-1739 se pone la primera piedra de ésta. Obra de Santiago Bonavia, arquitecto del Palacio Real. En 1743, continúa las obras de la fachada Virgilio Rabaglio y la capilla mayor Andrés de Rusca en 1750. El reducido espacio que iba a ocupar el templo obligó a Bonavia a adoptar soñuciones efectistas para darle aspecto monumental (planta de una sola nave con capillas laterales, apenas señaladas, y un crucero esbozado; pero al disponer las pilastras oblicuamente respecto al eje central, agranda el espacio y la ilusión visual se completa con su elevación e inclinación hacia el exterior, cúpula rebajada y el crucero con otra ovalada sobre tambor. El templo supuso una absoluta renovación respecto a los tradicionales modos barrocos, es casi un calco de las plantas de la Divina Providencia en Lisboa, y de San Felipe Neri, de Turín. En los años 60 el nuncio Antoniutti se la cedió para ser regida al Opus Dei , que ha realizado diversas innovaciones decorativas. Tiene la imagen de uno de los modernos “santos” Escrivá de Balaguer.
CALLE DE PUÑONROSTRO
PLAZA DEL CORDÓN – CASA DEL CORDÓN Casa que perteneció a los Puñonrostro que lo recibió de este atributo franciscano que bordea la puerta principal, hay referencia de finales del siglo XVI. En la actual calle del Doctor Letamendi que se llamó durante siglos “la bajada que va a San Pedro” y “la calle que baja de San Justo a San Pedro”, las casas de Mayorazgo de los Vargas. En la esquina de la c/ del Cordón los únicos restos auténticos de la Casa Cisneros, que fue del sobrino del Cardenal, Benito Cisneros. A la izqda. Edifico Servicios Económicos fue Palacio de los condes de Revillagigedo C/ de la Traviesa, espalda Gobierno Civil, Palacio y jardines de los marqueses de Camarasa. Al final de la c/ Sacramento el Monasterio e Iglesia de las Religiosas Bernardas del Santísimo Sacramento, fundación del duque de Uceda en 1616. En su primitivo templo tomó el hábito de Santiago Quevedo, en 1618, siendo su padrino el propio duque de Uceda. Las obras de la iglesia actual se retrasaron más de un siglo se finalizó en 1744. El Monasterio fue derribado en los años 70. Palacio del duque de Uceda hoy Consejo de Estado. En él se alojó Carlos I en sus visitas a Madrid. Entre la iglesia y el palacio, el Pretil de los Consejos, por el se desciende a la c/ de la Villa, que en principio se llamó del Estudio de la Villa, por haberse establecido en ella la vieja institución de enseñanza de la que fue alumno Miguel de Cervantes. Se fundó en el siglo XIV, la primera provisión real de fecha 7-12-1346, por la que Alfonso XI concedía a la villa de Madrid un maestro de Gramática, al que pagaría el Concejo madrileño 200 maravedíes por su trabajo. En 1481, Isabel la Católica prohibió el establecimiento de ninguna otra escuela en nuestra Villa. Se inició su decadencia con el establecimiento de los Estudios regentados por los jesuitas y fue suprimido en 1619.
PLAZA DE LA VILLAEdificios singulares Casa de la Villa, Cisneros, Casa y torre de los Lujanes. Excepto en la casa de la esquina, no hay vecinos. Desde esta plazuela, prácticamente siempre, se gobernó la Villa. El gobierno de Madrid, en sus comienzos históricos, se realizaba por la reunión de la totalidad de los vecinos de la Villa, convocados a la llamada de la campana de la iglesia de San Salvador, en concejo abierto. Esa iglesia de encontraba en la calle Mayor, esquina a la calle de los Señores de Luzón. Al crecer el número de vecinos, el sistema fue haciéndose cada vez más difícil hasta que, en 1346, el rey Alfonso XI lo sustituyó por 12 regidores, en representación de los vecinos. Nace así el Ayuntamiento de Madrid, se conservan actas de reuniones escritas desde 1464. En 1599, se tira el pórtico de la iglesia y se hace necesario un domicilio, se utilizan las casas que había comparado el Municipio en la segunda mitad del siglo XVI, pero hasta 1620 no se inicia, por falta de dineros, la demolición de las casas. Las obras duraron hasta 1696, 75 años durante los cuales murieron el primer arquitecto Juan Gómez de Mora (pl. Mayor), el segundo José de Villarreal, terminándolo Teodoro de Ardemans. Llamará la atención que el edificio tenga dos puertas, a diferencia de otros de la misma época, en los que solo hay una y centrada. Se debe a que tenía dos funciones, Casa Consistorial y cárcel de la Villa. En 1789 se construye el balcón sobre la calle Mayor, obra de Juan de Villanueva, para que la reina pudiese presenciar la procesión del Corpus. Se puede visitar los lunes no festivos a partir de las 5.
CASA DE CISNEROSConstruida en 1537 por Benito Jiménez de Cisneros, sobrino del cardenal. La primitiva fachada principal es la que da a la c/ Sacramento. Se trata de una de las pocas construcciones platerescas que se conservan. Esta parte está toda reconstruida, ya que aquí debían de estar las cuadras y alojamientos de servidumbre. De esta casa escapó Antonio Pérez la noche del 18 de marzo de 1590 para emprender su huída fuera de España. También fue embajada de Austria. En 1909 la compró el Ayuntamiento. El arco es de 1915. ANTIGUA HEMEROTECA MUNICIPALSepulcros de Beatriz Galindo “La Latina” y Francisco Ramírez de Madrid (platerescos) los puso en su fundación del convento de Concepción Jerónima, nunca llegaron a utilizarse. La balaustrada de la escalera, labrada por el moro Hazan para el desaparecido hospital que también fundó la maestra de latín de la Reina Católica, balaustrada gótica en piedra, de gran belleza.
LA TORRE DE LOS LUJANESLa casa y torre de los Lujanes, es una de las escasísimas construcciones civiles que conserva Madrid del siglo XV y comienzos del XVI. La torre ha sufrido numerosa restauraciones y mutaciones. Reinando Fernando VII se instaló el telégrafo óptico que comunicaba Gobernación con Palacio. La casa conserva una portada gótica con los escudos de sus propietarios. La leyenda dice que en ella estuvo preso Francisco I de Francia después de la batalla de Pavía. El hecho documental demuestra la estancia del rey francés en el Alcázar real. Gozaba de ancha libertad, paseaba por las calles de Madrid acompañado del emperador, y asistió a numerosas fiestas y banquetes organizados en su honor por la nobleza castellana. Dicen que incluso Carlos I tenía celos de él por los comentarios entre los nobles acerca de su elegancia y distinción.
ESTATUA DE DON ALVARO DE BAZÁN
PLAZA DEL CONDE DE MIRANDALos antiguos cronistas coinciden al presentar ésta plaza como una de las más bellas y típicas, hoy es difícil comprenderlo. Reducto de las familias Zapata, Cárdenas y Mendoza. El escudo pontificio sobre una fachada señala la entrada posterior de la basílica de San Miguel. El Convento de las Carboneras Doña Beatriz Ramírez de Mendoza, condesa del Castellar, el 8-9-1607 consigue fundar el convento, después de muchos años de luchas contra el poder civil y eclesiástico. Trajo a las primeras religiosas de la orden jerónima e ingresan con ella, su hermana y su hija. Comunidad de clausura. El nombre popular de las carboneras proviene de una imagen de la Inmaculada, hallada en una carbonería y donada al convento. Una bula papal permite que tengan expuesto el Santísimo permanentemente. Y el privilegia de la Cuarenta Horas. Poseen multitud de obras de arte que pocos especialistas han podido ver. Tienen un horno pastelero con venta al público, mediante un torno. Dicen que la calidad de sus productos es excelente. PASADIZO DEL PANECILLO – CALLE DE LA PASA
PLAZA DEL CONDE BARAJAS Solo conserva, aparte de la fachada de la Vicaría, el que fuera palacio de los Zapatas, condes de Barajas, que emparentaron con los Cárdenas y Mendoza, dueños de la mayor parte de las casas de la zona. Los domingos hay un interesante mercado de pintura.
CUCHILLEROS
|
||||||||||||||||||||||||||||||||